Adios, Lou.

Guido Harari/Contrasto/Redux
Guido Harari/Contrasto/Redux

Como muchas parejas, cada uno construyó las maneras de ser – estrategias y algunas veces compromisos, con los que se nos hacía posible ser parte de un par. Algunas veces perdíamos un poco más de lo que podíamos dar, o dábamos mucho más, o nos sentíamos abandonados. Algunas veces nos pusimos muy enojados de verdad. Pero incluso cuando yo estaba con iras, nunca estuve aburrida. Aprendimos a perdonarnos uno al otro. Y de alguna manera, por 21 años, enredamos mutuamente nuestras mentes y corazones.

Like many couples, we each constructed ways to be – strategies, and sometimes compromises, that would enable us to be part of a pair. Sometimes we lost a bit more than we were able to give, or gave up way too much, or felt abandoned. Sometimes we got really angry. But even when I was mad, I was never bored. We learned to forgive each other. And somehow, for 21 years, we tangled our minds and hearts together.

 

Laurie Anderson, en su reflexión póstuma dedicada a su esposo Lou Reed.