Día 3 – Machu Picchu

Decidimos no salir tan temprano como para ver el amanecer en Machu Picchu (hubieramos tenido que estar de pie a las 4:30 am), pero de todas maneras los ruidosos españoles que si decidieron irse al amanecer nos despertaron, ya subian y bajaban, ya se gritaban por el cubo de la escalera, incluso hubo una que cantaba opera mientras se bañaba. ¡Que desconsiderados!
Pasamos la noche y en la madrugada salimos a Machu Picchu Arqueológico, que está en la cima de una montaña, subes en un autobus que sale cada 15 minutos. Originalmente nuestro guia nos dijo que podiamos ir a ver el amanecer, si subiamos en bus a las 4:30 de la mañana, pero como andabamos de arriba para abajo todo el dia anterior yo consideré que ibamos a subir a las ruinas a las 6:00 para alcanzar a subir al Huayna Picchu. Machu Picchu quiere decir “vieja montaña” y Huayna Picchu “montaña joven”, La ciudad de Machu Picchu está entre estas dos montañas, y el punto de observacion en la cima de Huayna Picchu es fantástico, pero está restringida la entrada a 200 personas por dia en dos turnos, uno de 7 a 8 am y otro de 10 a 11 am. Casi no llegamos al acceso, nos retrasamos un poco y estabamos entrando al Huayna Picchu al 10 para las 8. Solo mi hermana y yo hicimos la escalada, son 300 mts verticales pero vas pegado al costado de la montaña y es una caida vertical de vértigo. Cuando llegas arriba, una caminada de 45 mins o una hora, realmente te sientes en la cima del universo, tienes la vista clásica de las fotos de Machu Picchu a tus pies y es una tranquilidad y una adrenalina de la subido que te ponen en un estado de ánimo indescriptible. Para salir de ahi, caminas como unos 20 metros y tienes que pasar por un templo pequeño, dedicado al sol (perobutofcourse) donde te tienes que meter por una cueva, que se hace tan estrecha que el último tramo lo haces a gatas sintiendo la piedra envolviendote en todos tus costados, y cuando sales (todo el recorrido son como 15 o 20 pasos, no mas) es literalmente una metáfora de que entraste al vientre de la montaña, a la pacha mama, y fuiste parido, pasas de la ansiedad de la claustrofobia al espacio abierto, aéreo y vertical de la montaña, es una genuina transición fisica y mental y es super emocionante.

Estuvimos casi todo el dia en las ruinas y en la tarde bajamos a comer a Aguas calientes y a tomar el tren y luego el bus de regreso a Cusco. estariamos llegando alrededor de las 11 de la noche.