Y que se arma la leonada…

Que gusto que estuvimos casi todos. Faltaron los hijos de Gerardo y una de las hijas de Griselda.


Cualquiera de la familia sabe que esta reunión fue una hazaña de nivel ÉPICO.
Mi reflexión: dábamos por sentado que mi padre era el que tenia el poder de convocatoria, y su muerte fue un sacudón sobre la necesidad de estar cara a cara, de no dar por sentado que sólo él era el que organizaba o molía para juntarnos. Para mi es super importante que mi hijo sepa de su familia León, que no se desapegue.
Y si, mi papá hubiera estado en un éxtasis de felicidad en una reunión como esta. Creo que mis tías y mi tío estuvieron muy contentos, también.
Tenemos que hacerlo más seguido.