Y que se arma la leonada…

Que gusto que estuvimos casi todos. Faltaron los hijos de Gerardo y una de las hijas de Griselda.


Cualquiera de la familia sabe que esta reunión fue una hazaña de nivel ÉPICO.
Mi reflexión: dábamos por sentado que mi padre era el que tenia el poder de convocatoria, y su muerte fue un sacudón sobre la necesidad de estar cara a cara, de no dar por sentado que sólo él era el que organizaba o molía para juntarnos. Para mi es super importante que mi hijo sepa de su familia León, que no se desapegue.
Y si, mi papá hubiera estado en un éxtasis de felicidad en una reunión como esta. Creo que mis tías y mi tío estuvieron muy contentos, también.
Tenemos que hacerlo más seguido.

Dia 6 – Viajando de regreso, reflexiones sobre el paseo

Llegó el dia de volver a casa. Prácticamente viajamos todo el día.
Las tardes de los dos dias que hicimos tours de medio dia las pasamos recorriendo el centro histórico de Cusco, viendo museos y artesanias, básicamente gozando de los sentidos.

Tres dias antes de iniciar el viaje me liquidaron de mi trabajo, pero no dejé que ese pequeño detalle me arruinara el ánimo o el disfrute. Total, ¡el viaje ya estaba pagado! Y mucho del disfrute fue estar con mi hijo y con Pris, con mi mamá y mi hermana.

Si te recomiendo este viaje, cien por ciento. Con entusiasmo. Como diseñadores y artistas encuentras el estímulo que tiene esos lugares mágicos como Oaxaca, por hacer una comparación ociosa. Y para los que nos gusta probar comida, Perú es una verdadera fiesta gastronómica.

Dia 5 – Valle sur

Esta vez nos fuimos en un transporte pequeño. Valle sur, nos dijo la guia Ivonne, es muy escasamente visitado. Y efectivamente, para las muchedumbres con las que soliamos recorrer los otros sitios, acá estuvimos casi solitarios.
El ultimo dia hicimos el tour por el valle sur, donde visitamos más pueblitos pintorescos, uno dedicado a la crianza de patos y gallinas, otro donde es famoso el chicharron, otro donde es famoso el cuy al horno, y fuimos a ver una iglesia “la sixtina de los andes” que tiene una fachada decorada al fresco y un altar barroco impresionantes. Era el dia de la santa cruz así que nos toco ver a los que llegaban a la iglesia cargando cruces de madera enormes decoradas con tapices y joyas, y oir la misa en quechua.

De ahi fuimos a las ruinas de pikillacta, que son de una cultura preinca de la cual los incas aprendieron los principios de arquitectura y urbanismo, y tambien es super extensa, y teminamos en una altura que se llama Tipón, que es considerada como una de los 10 obras de ingeniería hidráulica más importantes de todos los tiempos por el colegio internacional de ingenieros. Es un templo dedicado, ya te lo habrás imaginado, al agua. Toda la conduccion del agua es subterranea, se tienen terrazas para adaptar cultivos de una region a otra, con microclimas, como los de Moray, y el agua corre por canales descubiertos con caidas de agua. Se escucha el viento en la montaña, el canto del agua al correr y caer, y te recorre una sensación entre de meditación y gozo. Ha de ser la falta de oxígeno por la altura (jajaja).

Día 4 – Chinchero, Maras y Moray

Tour de mañana, crei que no nos ibamos a levantar despues de que llegamos tan tarde a Cusco, pero ahi vamos. El dia siguiente hicimos un tour de medio dia a una region al norte donde hay una explotación de sal, es un pueblo quese llama Maras. Esta explotacion se hace empozando agua que surge salada de la montaña, de un manantial pequeño, y dejando que el sol seque el agua. Esta sal la usaban los Incas y preincas para momificar a sus difuntos importantes, y hoy día los comuneros la explotan para sales de baño, sal rosada que se usa como condimento sobre ensaladas, pero no para cocina, y sal de mesa. en este tour tambien pasamos por chinchero, que está dedicado a los textiles de alpaca y de vicuña, y terminó en Moray, que es una ruina en la que los Incas hacian adaptación de cultivos de las diferentes regiones usando un sistema de viveros con microclimas que tambien es impresionante.

Día 3 – Machu Picchu

Decidimos no salir tan temprano como para ver el amanecer en Machu Picchu (hubieramos tenido que estar de pie a las 4:30 am), pero de todas maneras los ruidosos españoles que si decidieron irse al amanecer nos despertaron, ya subian y bajaban, ya se gritaban por el cubo de la escalera, incluso hubo una que cantaba opera mientras se bañaba. ¡Que desconsiderados!
Pasamos la noche y en la madrugada salimos a Machu Picchu Arqueológico, que está en la cima de una montaña, subes en un autobus que sale cada 15 minutos. Originalmente nuestro guia nos dijo que podiamos ir a ver el amanecer, si subiamos en bus a las 4:30 de la mañana, pero como andabamos de arriba para abajo todo el dia anterior yo consideré que ibamos a subir a las ruinas a las 6:00 para alcanzar a subir al Huayna Picchu. Machu Picchu quiere decir “vieja montaña” y Huayna Picchu “montaña joven”, La ciudad de Machu Picchu está entre estas dos montañas, y el punto de observacion en la cima de Huayna Picchu es fantástico, pero está restringida la entrada a 200 personas por dia en dos turnos, uno de 7 a 8 am y otro de 10 a 11 am. Casi no llegamos al acceso, nos retrasamos un poco y estabamos entrando al Huayna Picchu al 10 para las 8. Solo mi hermana y yo hicimos la escalada, son 300 mts verticales pero vas pegado al costado de la montaña y es una caida vertical de vértigo. Cuando llegas arriba, una caminada de 45 mins o una hora, realmente te sientes en la cima del universo, tienes la vista clásica de las fotos de Machu Picchu a tus pies y es una tranquilidad y una adrenalina de la subido que te ponen en un estado de ánimo indescriptible. Para salir de ahi, caminas como unos 20 metros y tienes que pasar por un templo pequeño, dedicado al sol (perobutofcourse) donde te tienes que meter por una cueva, que se hace tan estrecha que el último tramo lo haces a gatas sintiendo la piedra envolviendote en todos tus costados, y cuando sales (todo el recorrido son como 15 o 20 pasos, no mas) es literalmente una metáfora de que entraste al vientre de la montaña, a la pacha mama, y fuiste parido, pasas de la ansiedad de la claustrofobia al espacio abierto, aéreo y vertical de la montaña, es una genuina transición fisica y mental y es super emocionante.

Estuvimos casi todo el dia en las ruinas y en la tarde bajamos a comer a Aguas calientes y a tomar el tren y luego el bus de regreso a Cusco. Estaríamos llegando alrededor de las 11 de la noche.

La comida en Aguas Calientes fue en un restaurante “El Indio Feliz” y estuvo buenísima.