Se me ocurrió que no hay conflicto entre la teoría de la evolución y el dogma de que Dios nos creo a su imágen y semejanza. Si el ser humano se originó en algún organismo unicelular que fue evolucionando hasta lo que somos hoy quiere decir que Dios es en realidad un protozoario omnipotente. Y eso explica lo raro que me parece el universo, a veces.
Neurona de guardia #79
jueves 10 May 2007
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