Brfxxccxxmnpcccclllmmnprxvclmnckssqlbb11116 (pronúnciese /ˈalˌbin/) era el nombre que sus padres le querian poner a un niño nacido en Suecia en 1991.
El plan original de los padres era el de nunca registrar legalmente el nombre del niño, como una forma de protestar por la ley sueca sobre Nombres de Pila que dice:
No se aprobaran nombres de pila si pudieran causar ofensa o puede suponerse que sean inconfortables para la persona que los llevará, ni nombres que por alguna razón obvia no sean apropiados para usarse como nombres de pila.
Debido a que pasaron los primeros cinco años de vida del niño y los padres (Elizabeth Hallin y un padre no identificado) no hicieron el trámite legal, una corte de distrito en Halmstad, localizada al sur de Suecia, multó a los padres por $5,000 coronas (unos $682 USD). En respuesta a esta multa, en mayo de 1996 los padres intentaron registrar el nombre de 43 caracteres con el que se titula esta nota, alegando que se trataba de «una pregnancia, un desarrollo expresionista que percibimos como una creación artística.» Los padres tambien sugerían que el nombre debía entenderse en el espíritu de la ‘patafísica. La corte rechazó el intento y mantuvo la multa.
Los padres entonces trataron de cambiar la grafía del nombre a A (tambien pronúnciese /’al, bin/). De nuevo fue rechazado por la corte.
Visto en éste artículo de Wikipedia, esa inagotable herramienta patafísica
Véase también la List of unusual personal names